Invisible. Automático. Resuelto.
A mitad de la cena. Cuando tienes invitados. Cuando ya es tarde para llamar a nadie.
Gasper trabaja en silencio. Como un buen fantasma — está ahí, pero no lo ves.
Se coloca en tu tanque en minutos. Sin obras. Monitorea el nivel de gas las 24 horas.
Cuando tu gas baja del nivel que elegiste, Gasper contacta a tu gasera automáticamente.
Recibes una notificación: "Gas recargado." Cobro automático. Sin llamadas, sin esperas.
Se instala en tu tanque en minutos. Monitorea 24/7. Se conecta a tu WiFi.
La abres si quieres. Pero no necesitas hacerlo. Gasper se encarga de todo.
Gas recargado. Tu tanque al 100%. Cobro automático. Eso es todo.
Tú decides cuándo se pide. Gasper actúa.
Registra tu tarjeta una vez. Sin efectivo.
Consumo anormal? Gasper te avisa.
Estacionario o cilindro. Se adapta.
Elige con quién pedimos.
Encriptación total. No compartimos nada.
Déjanos tu correo. Te avisamos cuando esté listo. Después de eso, no tendrás que hacer nada más.
Listo. Gasper se encarga del resto.
Sin spam. Solo te escribimos cuando importe.